martes, 30 de marzo de 2010

LA TORRE LADEADA.



Denominada también “del Portichuelo”, es una torre almenara del tercer cuarto del  siglo XVI. Obra del arquitecto Luis Machuca. Alcanza unos 9 metros de altura y tiene forma troncocónica.


Posee un cuerpo macizo a base de mampuestos irregulares de piedra y cal. La cámara del vigía está en la parte superior, a la que se accedía por medio de una puerta a unos seis metros de la base . En dicha entrada, tanto las jambas como el pequeño arco de medio punto son de ladrillo rojo.

La cámara, de pequeñas dimensiones, posee una pequeña ventana que mira al sur y una escalinata en la pared que da acceso al hollado de la torre, desde donde se hacía la vigilancia y el rebato con las almenaras en caso de peligro. 


La terraza posee un pretil alto bastante deteriorado. En su origen, disponía de cuatro ladroneras o matacanes orientados a los cuatro puntos cardinales, apoyados sobre un par de ménsulas de piedra cada uno.



La finalidad de esta torre al igual que muchas otras del litoral fue la de vigilar la costa de posibles ataques piráticos berberiscos, frecuentes en aquella época.
La guarda costera de estas torres se complementaba con una compleja red de guardas y atajadores que avisaban a la población y a los puestos militares en caso de avistamientos de naves enemigas.  

La inclinación de unos 18º que posee la torre en la actualidad, se debe a que sus cimientos, poco profundos, se realizaron sobre la misma arena de la playa y las regresiones del mar y los fuertes vientos la hicieron ladearse.


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