lunes, 29 de marzo de 2010

LA TORRE DERECHA.




La torre derecha o " Nueva" es una torre artillada construida a mediados del siglo XVIII, bajo el reinado de Fernando VI.  Dicho baluarte es obra del ingeniero Juan Zahoras.

Su construcción se realizó para sustituir a la torre ladeada, dentro de un proyecto de refuerzo de la guarda costera llevada a cabo por el antiguo virrey de Nueva Granada y recién nombrado ministro de la Guerra , Sebastián de Eslava.
Durante los años que permaneció operativa, tuvo la finalidad de proteger el litoral de las posibles incursiones de naves procedentes  de Gibraltar ocupada desde 1704 por los británicos y para controlar el contrabando.

La torre se realizó en dos fases: Una anterior al 16 de julio de 1755, en la que se construyó el primer cuerpo de la torre y parte de la escalinata de ingreso, y otra a partir del 16 de julio de 1755 en la que se prosiguió la construcción, tras un periodo de paralización de la obra, quedando terminada en agosto de ese mismo año.



Erigida por medio de mampuestos irregulares y cal, presenta en su estructura tres partes notables:
Al contrario que la mayoría de nuestras torres del litoral, la derecha presenta un primer cuerpo arrevellinado y hueco de forma troncocónica. Sus dependencias sirvieron como almacén y polvorín. A ellas se accedía a través de una trampilla que hay en la parte central del segundo cuerpo, por medio de una escalera de madera.



El segundo cuerpo de la torre es cilíndrico y su interior conforma la estancia principal donde permanecía la guardia.  Mirando al norte, se sitúa la entrada de ingreso constituida por un arco escarzano ciego, provisto de dos pequeñas troneras por donde pasaban las cadenas del puente levadizo que servía a la vez de puerta, y un vano coronado por un arco de medio punto. Encima de la puerta existió un pequeño cuerpo voladizo apoyado sobre cuatro ménsulas talladas de piedra caliza. Este cuerpo denominado matacán o ladronera, servía para cubrir los ángulos desguarnecidos de la puerta de ingreso. Ya, en la parte superior y rodeando todo su perímetro, la torre presenta una imposta de piedra caliza que le da un toque ornamental a la construcción.


El interior es también un cilindro rematado por una cúpula de ladrillo a base de anillos concéntricos que se rematan con una clave en forma de cruz. Existe una gran chimenea en su parte oriental, que utilizaban los peones para cocinar y para calentarse durante la estación invernal. En la parte oeste existe un vano o puerta donde se sitúan las escaleras de peldaños altos que conducen al hollado o terraza. En el tramo de subida, nos encontramos con una pequeña ventana que servía para iluminar la estrecha escalinata.



El hollado, es la parte superior de la torre. Desde allí se realizaba la vigilancia de la costa y se procedía a las ahumadas en caso de peligro para avisar a la población y a las otras torres. En dicha terraza hay un pequeño casetón que cubre a las escaleras, y junto a él, se sitúa una garita. Finalmente, en su parte sur, hay un rebaje del pretil de protección que sirvió para colocar un par de piezas de artillería.



Al contrario que la gran mayoría de las torres vigías del litoral malagueño, su ingreso se realizaba a través de un cuerpo de escaleras o patín que se situaba frente a la puerta, y no con escalas de madera, como era lo común.
Al igual que su homónima de Cabo de gata, esta pudo albergar 8 soldados de infantería, 4 de caballería y 2 de artillería.

  En 1763, Juan de Urbina informa que tiene dos torreros, dos cañones de a 4 libras y tres fanegas de tierra de regadío para su subsistencia, aunque por el nuevo Reglamento de 1764 se informa que su dotación debe ser de un cabo y tres torreros.

   En 1765, Esteban de Aymerick informa que es capaz de albergar dos cañones de a 16 libras y que habría que hacerle una sobrebóveda y otras pequeñas reparaciones, lo que es confirmado en el Plan General de Obras redactado por José Crame de 1767.

   En 1830, Mauricio Rodríguez informa que contaba con dos culebrinas, pero en ese momento solo contaba con un cañón de 18 libras arrumbado en la batería, sin dejar espacio para acoplar un segundo cañón: que su guarnición era de un cabo y tres torreros, pero que sería conveniente dotarle con un artillero.

   En 1857, Francisco Herrera García la describe de la siguiente manera:

   "Colocada en un Mogote á la desembocadura del Río mismo nombre, y en su margen derecha. Dista de la Torre anterior [torre de Lagos] media legua. Su forma, de planta circular, presenta un solido compuesto de un cono truncado desde los cimientos hasta la mitad de su altura, desde cuyo punto, hasta su remate, es ya un cilindro.

   Tiene 45 varas de circunferencia inferior y treinta y cinco en la parte superior. La escalera es de fábrica, aislada, y se comunica por un puente levadizo.

   Además de la batería que ocupa la parte superior, tiene esta Torre dos estancias: la principal, en que habitan los Torreros, subdividida con un suelo cuadrado para dormitorio de la Tropa, y en el piso bajo está el repuesto.

   Tiene por objeto esta Torre, además del de vigilancia, defender a Levante la desembocadura del Rio y la playa contigua y por Poniente la playa de la Torre del Mar en todo su alcance, su posicion es propia para su objeto. Necesita varios reparos"

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una gran torre de control de Piratas y contrabandistas. 👍👍👏